De las búsquedas

Me crié en un tiempo donde la sensibilidad masculina, o mejor dicho, la sensibilidad del niño varón (lindo nombre para un cuadro), era un tanto convencional y estereotipada. Como tantos otros, crecí convencido de que llorar no era cosa de hombres, y que cualquier tipo de manifestación semejante debía sofocarse, relegada como simple “mariconada”. El […]